Las carillas dentales son láminas ultrafinas que se adhieren a la parte frontal del diente para mejorar su forma, color y apariencia general.
Las carillas pueden ser de porcelana, resina o ceromero.
Se utilizan para corregir dientes desgastados, fracturados, manchados, con espacios entre ellos o ligeramente desalineados.
Generalmente no. En algunos casos se aplica anestesia local si es necesario realizar un ligero desgaste dental.
Depende del caso. Las carillas de porcelana suelen requerir un mínimo desgaste, mientras que las de composite pueden colocarse sin tallado o con un desgaste muy leve.
Es poco común si se colocan correctamente y se siguen las recomendaciones del odontólogo. Una buena higiene y evitar hábitos dañinos ayuda a prolongar su duración.
Las de porcelana son muy resistentes a las manchas.
Las de resina o ceromero , pueden pigmentarse, pero pueden pulirse / blanquearse para mantener su brillo y color.
Sí. Solo se recomienda evitar hábitos como morder uñas, abrir objetos con los dientes o masticar alimentos muy duros.
Las carillas de porcelana requieren un desgaste irreversible mínimo. Las de resina suelen ser reversibles o requieren menos modificación dental.
El precio depende del material, el número de carillas y la complejidad del caso. Se recomienda una evaluación personalizada.
Mantener una buena higiene bucal, evitar morder objetos duros y acudir a revisiones periódicas.
Pueden ser una alternativa a blanqueamientos, coronas o tratamientos de ortodoncia leve, dependiendo del caso individual.
